Salir a Correr Correr y Pasear El paseo prolongado y correr con ritmo moderado constituye la respuesta de las sociedades industrializadas al sedentarismo y al estrés, las características más nocivas de la vida moderna,
con el fin de mantenerse en un buen estado físico y mental.

Es probable que la gran popularidad adquirida por dar paseos a pie y, de forma alternativa, trotando pausada y regularmente, radique en la difusión de los beneficios que reporta al
organismo humano.
Pero también es posible que haya influido el hecho de que constituye el ejercicio físico más natural que se conoce para combatir el sedentarismo de las prósperas sociedades modernas,
así como también el factor económico, puesto que es la única actividad física cuya práctica prescinde de campos deportivos y de instalaciones especiales, y sólo requiere una pequeña
inversión en unas zapatillas deportivas apropiadas y en unas ropas que, cómodas y ligeras, permitan moverse con soltura.
Es muy difícil, por no decir imposible, modificar el grado de inmovilidad a que está sometida una persona durante las horas que pasa en una oficina, sentada ante una máquina, y en su hogar,
frente al televisor, o al efectuar de manera mecánica tareas que antes se realizaban a mano, como muchas de las fabriles y domésticas.
Pero el uso abusivo del coche o de los medios de
locomoción sí es una de las características de la vida moderna que se puede cambiar, y con mucha facilidad. Basta con hacer andado las compras diarias o parte del camino hacia y
desde el trabajo, o bien no cogiendo el autobús o el metro frente de la casa o al despacho, sino a unos cientos de metros o a dos estaciones de distancia.
No obstante, la especial disposición mental con que se emprende un paseo que, además de caminar, incluye trotar o correr, porque se ha calculado con premeditación para mantenerse en buena
forma física y anímica, así como la comodidad corporal que ofrecen las ropas deportivas, el calzado en particular, son elementos insustituibles en esta actividad física cuyo objeto
central no consiste en cubrir la menor distancia posible a un ritmo acelerado sino, por el contrario, en recorrer la mayor distancia posible a una velocidad pausada y controlada.
Antes de iniciar la enumeración de los beneficios que aporta esta práctica, se debe recordar que quienes la inician tras un largo período de inactividad deben hacerlo, en todos los casos,
de forma gradual y, si tienen más de treinta años, después de haberse sometido a un examen médico riguroso y exhaustivo para descartar cualquier posible contraindicación.
Las agujetas son una molestia normal, pero pasajera, que aparece cuando se inicia una actividad
física.
La práctica del footing no requiere un equipo especial, pero sí ha de prestarse especial atención al calzado, cuya adecuación reviste gran importancia.
BENEFICIOS GENERALES
Entre los beneficios generales que se derivan de practicar esta actividad física figuran, de manera preponderante, la elasticidad que adquieren los pulmones, por estar expuestos a una
mejor y más profusa oxigenación, y la flexibilidad creciente de los músculos, los ligamentos, los tendones y las articulaciones, que obtienen gracias a la movilidad y al estiramiento regular.
El ejercicio también es de gran importancia como complemento para quienes estén sometidos a una dieta de adelgazamiento, porque con él se queman grasas, en especial las que se hallan acumuladas
en los músculos.
Asimismo, contribuye a metabolizar los azúcares, función imprescindible en el caso de las personas diabéticas, y ayuda tanto a evitar la taquicardia como a aumentar la resistencia corporal para realizar con normalidad toda una serie de esfuerzos físicos que, por causa del sedentarismo, ofrecían distintos grados de dificultad.
EL SISTEMA NERVIOSO
Es de todos conocido que el estrés, nombre con el que se denomina la tensión y la agresividad que de forma típica acumulan durante el día quienes llevan una vida agitada, es la afección más
corriente y moderna del sistema nervioso.
Quizás a la frecuencia con que se produce el estrés,
y a la necesidad de combatirlo, obedezca el creciente número de personas que salen a correr a diario, especialmente entre los habitantes de las grandes ciudades.
Ello es debido a que no hay ejercicio físico ligero más adecuado para relajar y equilibrar el sistema nervioso, puesto que
ayuda a canalizar las tensiones y la agresividad hasta desprenderse de ella, lo cual, a su vez, contribuye a mejorar la función digestiva y a combatir el insomnio.
Alimentarse bien y no fumar son complementos indispensables
para que el ejercicio físico produzca los mejores resultados.
No hay práctica deportiva más barata que caminar y correr
EL SISTEMA CARDIOVASCULAR
El corazón de una persona sedentaria sufre un desgaste mayor que el de una activa porque debe trabajar más para aportar las cantidades suficientes de sangre, oxígeno y sustancias nutrientes
que requiere el organismo a fin de mantener su buen funcionamiento, así como también debe esforzarse más para proporcionarse la sangre que el propio corazón necesita.
A su vez, el tener un corazón más sano y más potente repercute de distintas maneras en provecho del sistema circulatorio. Por un lado, promueve el aumento de capilares, con lo que se facilita
la distribución de sustancias orgánicas a todo el cuerpo; por otro lado, permite que las arterias conserven su elasticidad y permeabilidad durante más tiempo. Además, en cuanto se refiere a las personas que padecen de hipertensión, contribuye a disminuir la tensión arterial en una gran mayoría de los casos.
El ejercicio de caminar y trotar de manera pausada y regular se considera tan benéfico que, con excepción de casos muy especiales en los que su práctica está contraindicada, se incluye
con frecuencia como actividad de rehabilitación para quienes han sufrido un infarto de miocardio, aunque, por supuesto, bajo estrecha vigilancia médica.
fuente GUIA MEDICA

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